En los espacios del Paraje de Almas se puede disfrutar de una estadía en sus confortables y amplias habitaciones de generosos ventanales con vistas a los patios y plaza del centro, embeberse del placer de la paz que habita la casona, despertar el alma entre los aromas del café de mañana, o de una taza de té por la tarde en la terraza perfumada de jazmines; encontrarse con amigos para un trago especial en el happy hour del Bar del Arcángel alquimista; gozar de una comida con una variedad de exquisitos platos, disfrutar de las comodidades del spa, la calidez de la sala de música y la variada biblioteca. O, tal vez, simplemente estar en tranquilo recogimiento.
